
Increíble pero real. A
solo 6 meses de abrazarse, cantar y festejar juntos las falsas
elecciones y decirle a todo el pueblo banfileño que era el mejor
presidente de la historia, los Municipales encabezados por Marcos Acuña y Martín Viñuales traicionaron a Carlos Portell y lo dan por renunciado.
A pesar de que el mandatario niega haber los hechos, ¿Cómo fue esta
historia? ¿Qué fue lo que pasó? Para entender bien hay que retrotraerse a
junio de 2011, cuando se sabía que el Intendente de Lomas de Zamora Martín Insaurralde quería a cualquier costo quedarse con el Club.
Con encuestas en la mano corroboró que tanto Carlos Portell como su
opositor Eduardo Spinosa eran los únicos candidatos posibles para el
Socio de Banfield. Spinosa lideraba cómodamente las encuestas que
reflejaban la opinión de los Socios genuinos. Ya en 2008 a este
candidato le habían robado la elección con distintas acciones
fraudulentas, perdiendo esa votación por 12 votos. En ese entonces fue
cuando Insaurralde dio una orden clarita: “ni Spinosa ni Portell, el
Club tiene que ser nuestro”.
Mandó a reclutar gente (ya había logrado que el ex opositor Martín
Viñuales, al comenzar a trabajar en la Municipalidad junto a él, le
responda incondicionalmente) y volvió a sondear a sus candidatos. Transitando el mes de agosto de 2011
corroboró que ni Martín Viñuales, ni el joven desconocido en el mundo
Banfield Marcos Acuña ni tampoco el cambiante de convicciones Esteban
Muñiz, lograban superar el 5% entre la opinión de los Socios de cara a
una eventual elección. Ante esto, en una reunión lamentablemente
histórica para el futuro del club, se efectivizó el pacto que todos conocieron.
Carlos Portell, que en soledad no lograba superar un aproximado del 20%, le
abría la administración y le otorgaba impunidad en la Junta Electoral
para que la Municipalidad de Lomas de Zamora introdujera 3000 Socios.
Y si bien la maniobra se había realizado allá por septiembre de 2010
(por el tema de la antigüedad que cada Socio debe tener para votar: un
año), el 90% de esos Socios hubieran sido dados de baja por la Junta Electoral o la Administración por diferentes anomalías:
fichas e identidades falsas, cuotas totalmente impagas, domicilios
inexistentes y sobre todo una gran cantidad de reserva de números que
fueron completados sus fichas de afiliación con uno o dos años de
antigüedad a días del cierre de los padrones. ¿Qué pidió Carlos Portell a cambio? Seguir
siendo el Presidente un período más, manejar el fútbol, irse por lo que
él pensaba que era la puerta grande en vez de irse expulsado del Club y
procesado por la auditoría encabezada por una Universidad Pública y
coordinada por el eventual presidente Eduardo Spinosa, justamente, de
profesión auditor.
¿Cuáles eran las alternativas que tenía Insaurralde la cabeza?
Si el proceso era exitoso, Portell le entregaba el Club en el 2014 a
algún candidato que la Municipalidad fuera formando en este período ya
que ninguno de ellos cuenta con los requisitos mínimos para presidir el
Club (experiencia, capacidad, compromiso). Ahora, el proceso se
precipitó y termina siendo el fracaso más grande de la historia de
Banfield. La gestión Insaurralde (ya que cuenta con la mayoría
absoluta de los votos en Comisión Directiva) terminó siendo la peor de
la historia. Esta debacle no le era ajena ya que en el período 2008/11, donde
también supo conquistar la mayoría en Comisión Directiva, con un
proceso de captación basado en contratos, trabajos u otros beneficios
a varios dirigentes que tenían necesidades económicas y se rindieron a
sus pies. Algunos ya eran Municipales, como el caso del Vicepresidente
Segundo de la gestión 2008/11 Gastón Lassalle. Otros lo fueron siendo a
lo largo del citado proceso. En este ítem podemos citar las
irresistibles propuestas laborales al entonces Tesorero Raúl Boffi o a
quien terminó siendo el Secretario del Club en el anterior período,
Héctor Marchetta.
Fue así como Portell y la Municipalidad de Lomas de Zamora llegaron juntos a las bochornosas Elecciones de octubre de 2011.
En ese momento, Portell e Insaurralde se autoproclamaron ganadores a
pesar de no presentarse la oposición por una orden judicial que impedía
la realización de los comicios por el fraude denunciado. El proceso aun
sigue en la Justicia. Mientras tanto, la alianza electoral llegó a esto.
Ahora, el Intendente Martín Insaurralde, desesperado por la catastrófica situación de Banfield, la notable caída de su imagen pública entre el pueblo banfileño
y ante el galopante desprestigio que representa apoyar la gestión de
Carlos Portell, sin titubear le dio una orden a sus empleados: “que se vaya ya”.
En el medio de esta increíble historia que los medios nacionales
miran con asombro y con vergüenza ajena, está nuestro querido Banfield
desangrándose, evaluando entrar en una nuevo convocatoria de
acreedores por la deuda superior a los 110 millones de pesos y el
déficit anual cercano a los 40 millones de pesos, sumándose a
eso la visible degradación deportiva dejando a Banfield en Segunda
División tal vez dentro de pocas semanas o casi con seguridad luego de
la próxima Temporada.
El polémico Golpe de Estado del que habían hablado desde el
Oficialismo acusando a los Socios Autoconvocados en una marcha de
protesta contra la Comisión Directiva, finalmente se dio de manera
interina. Los mismos que firmaron un comunicado acusando a los
Socios de violentos y golpistas fueron los autores y mentores de un
golpe político interno.
Las primeras repercusiones en las redes sociales banfileñas fueron de sorpresa y preocupación. Sorpresa porque no se esperaba este escándalo interno, ya que hace apenas unas semanas se elogiaban mutuamente. Y preocupación
porque se sabe la falta de compromiso, capacidad y experiencia de quien
próximamente se convertiría en el Presidente del Club. Marcos Acuña, de él se trata, tiene 27 años, es empleado municipal y es señalado como socio de varios emprendimientos comerciales de diferentes funcionarios.
Acuña, además de ser hombre de extrema confianza del Intendente, es el
yerno del Secretario de Obras y Servicios Públicos de Lomas de Zamora,
Julio Massara, quien maneja una importante suma de dinero dentro del
presupuesto lomense. Mientras que Martín Viñuales también es funcionario municipal y hermano del Jefe de Gabinete de Insaurralde.
Lo que se desprende de las redes sociales es el repudio de la gente
ante esta situación. Se sabe, desde hace meses, que la gente no quiere a
Portell, pero tampoco quiere esto.
Esta historia continuará con inolvidables papelones en los medios nacionales manchando la historia del club
y con una irreconciliable relación entre Carlos Portell y los
Municipales (comandados por Marcos Acuña de 27 años, Martín Viñuales y
Esteban Muñiz). Seguramente Portell, si no se va antes del fin de
semana, se irá a fin de torneo. El escudo quedó manchado.
LINK: http://www.solobanfield.com/index.php?texto=inicio&idNoticiaCompleta=4749
|
|
No hay comentarios:
Publicar un comentario